Se pone en contacto y obtiene una cita.
En la cita, logra contestar todas las preguntas de su interrogatorio.
El empleado que lo atiende le dice: José, esta usted calificado para la plaza, nosotros nos estaremos
comunicando con usted para darle la decisión final y las orientaciones. Pero, necesitamos que nos brinde
su dirección de correo electrónico para realizar tal comunicación.
A lo que José muy inocente responde, usted podría enviármelo a mi dirección de domicilio, es que yo no
tengo dirección de correo electrónico, ni mucho menos computadora.
Entonces, el encuestador responde:
José si usted no tiene correo electrónico, para nuestra compañía usted no existe. Por lo cual, nos vemos
imposibilitado a darle la plaza.
José, ni triste ni perezoso salio de allí decidido a conseguir como comprarse una computadora y a tener
una dirección de correo electrónico.
Con el poco dinero que tenía decidió comprar frutas y revenderlas. Las vendió y continuo el mismo proceso
por varios días, pero la plaza ya había sido ocupada por ese entonces. El decidió seguir porque le iba
bien y estaba obteniendo ingresos, lo del correo electrónico y la computadora ya no eran su objetivo.
Al cabo de 5 años ya José tenía la compañía más grande de servicio a domicilio de la ciudad. Entonces
contrata un abogado y este le plantea que necesita su dirección de correo electrónico para mantenerlo
informado de sus gestiones. Y José le dice que el no tenia. Asombrado el abogado le dice: ¿Cómo es que
usted dueño de esta compañía no lo posee?
A lo que inmediatamente José responde: Si yo hubiera tenido una dirección de correo electrónico, hoy yo
estuviera limpiando baños y no fuera el dueño de esta gran compañía.
“Las oportunidades no siempre vienen disfrazadas de éxito”
Por: Javier Guerra-14 de Julio del 2009
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